Cuba 2008 - Bibiana1

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Cuba 2008

Mis Viajes

Nuestro viaje por Cuba como no podía ser menos ha sido estupendo, la gente que nos hemos encontrado maravillosa y los sitios que hemos conocido espectaculares, os paso a relatar el viaje por si a alguien le sirve esta información.

Cuba es un auténtico paraíso las playas más bonitas del mundo como nos dijo un cubano por allí, una playa de arena blanca finísima de aguas cristalinas en las que tienes que adentrarte muchos metros para que te cubra y lo más importante eso sí, al que quiera visitarlo le recomiendo que se dé prisa porque están construyendo hoteles que a buen seguro acabarán con todo lo que os voy a contar, una auténtica pena.

Solo hace unos días que he vuelto y ya tengo nostalgia porque Cuba engancha eso es seguro y como todavía nos han quedado muchas cosas sin ver como Sierra Maestra o la provincia de Holguín o Camaguey o Cienfuegos, etc…, seguro que pronto volveremos a pegarnos otro viaje a la isla.

Esta canción dedicada al Che Guevara nos acompañó durante todo el viaje ya que la cantaban por todos los sitios que ibamos.

COMIENZO DEL VIAJE

Este viaje lo realizamos mi mujer Carmen y yo desde Madrid entre el 6 y el 13 de Enero de 2008, los días de nuestra estancia en Cuba fueron muy placenteros tanto física como psicológicamente, tuvimos contacto con una Cuba muy desconocida para la mayor parte del mundo pues nada tienen que ver unas noticias de veinte segundos en un telediario con vivir en directo el día a día en Cuba, ha sido un viaje en el que hemos tenido contacto con la gente bien es cierto que el compartir idioma ayuda mucho pero también lo hace la predisposición de la gente a hablar sobre su realidad y su afán por conocer cómo vive el resto del mundo que a ellos les parece tan lejano y desconocido, así disfrutamos de unas vacaciones a las que calificaría como diferentes.

Nuestra aventura caribeña comenzó en el aeropuerto de Madrid el sábado 6 de Enero donde tomamos avión con destino a París con Air France hasta La Habana salimos de Madrid a las 10:15 y llegamos a París a las 12:00, el vuelo París - La Habana salió con puntualidad a las 13:50, no os voy a engañar pero las casi 10 horas de vuelo fueron un auténtico infierno pues al volar de día nos fue imposible dormir nada en todo el trayecto y al final te acabas agobiando de todo Air France nos ofreció con la comida una botella pequeña de vino francés de la cual se podía repetir sin problema.

A las 17:35 llegamos al aeropuerto José Martí de La Habana nada más bajar te dan un formulario para rellenar con unas preguntas sobre tu estado de salud y el sitio donde vas a estar alojado, el control de pasaportes lo hicimos sin mayores contratiempos, y tras esto esperamos nuestras maletas que por suerte llegaron todas en perfecto estado pero antes de salir del aeropuerto tienes que pasar otra especie de pseudo control donde un funcionario/a te recoge el formulario que has rellenado anteriormente.

La primera sensación al traspasar la puerta del aeropuerto es de bochorno debido a que hay una humedad alta aunque la temperatura en esos momentos no era de más de 18º C pero nos contaron que acababa de caer una tormentilla, aún así la ropa se pegaba al cuerpo y salimos del aeropuerto una vez nos recogió un chófer que nos llevaría hasta Varadero en el coche no sin antes hacer un periplo por La Habana de noche para que la conociésemos, en este primer contacto con La Habana observé que las calles eran muy oscuras, había poquísimas farolas y para ser en torno a las 22:00 estaba todo bastante desierto.


¡¡RUMBO A VARADERO!!

Cruzamos la ciudad de Matanzas y poco después llegamos a Varadero, una inmensa lengua de arena en la que se sitúa una pequeña ciudad y decenas de hoteles, propiedad del gobierno pero gestionados por empresas hoteleras como, Riu, Barceló, Iberostar, Meliá… etc. Total, en apenas 2 horas llegamos al hotel Meliá de Varadero no sin antes hacer una parada en un bar en la carretera y aquí es dónde empezamos a probar el mojito y el daikiri cubano, camino de Varadero me fijé que los coches van muy despacio y era debido a que había bastante policía por la carretera con la consiguiente precaución del chófer debido a las multas que les ponen.

Otra cosa que empezamos a ver por todas partes era la
propaganda gubernamental en numerosos murales que salpicaban la carretera, con banderas cubanas e imágenes del Che o frases como ¡Viva la Revolución! y que tienen la peculiaridad de no anunciar ninguna marca comercial sino que son todos de propaganda política sobre las virtudes del régimen y de sus dirigentes.

Llegamos al hotel Resort Meliá Varadero es un hotel todo incluido y nos registramos a la llegada, nos ponen una pulsera como reconocimiento de estar alojados y despues dejamos nuestras maletas en la habitación y salimos a inspeccionar el hotel y a cenar algo ya que aunque eran las 2:00 de la madrugada y el hambre que traíamos era canina, una vez cenamos volvimos de nuevo a la habitación porque estábamos realmente cansados después de un día de viaje tan largo y nuestros cuerpos no daban para más.

Por la mañana madrugamos como es habitual en nosotros y una vez terminamos de desayunar nos dirigimos a la playa no sin antes ir a recoger unas toallas para tumbarnos en unas hamacas, camino de la playa pasabamos por un bar circular en medio de una gran piscina y como no, estaba repleto de bebidas de todo tipo o sea, el clásico que estás en la piscina y puedes tomarte algo in situ.

Después de unas horas bajo el sol caribeño y cuando la sed empieza a acuciar me dirigí a un chiringuito de madera que había camino de la playa en el que observé cuando pasaba como se subían a las palmeras a coger cocos los cuales con un machete los cortaban y junto con el liquido del coco echaban ron (siempre preguntaban con o sin ) y yo por supuesto empecé a pedir un coco con.  

En cuanto a la playa de este hotel de Varadero tan sólo podemos decir que las hemos visto mucho más bonitas en España sin más, no tiene nada destacable al menos a nuestro juicio eso sí, las clásicas palmeras inclinadas tipo postal que tantas veces hemos visto pero aquí en cuestión de gustos no hay nada escrito, como era el primer día y no queríamos tostarnos nos fuimos a explorar el hotel y antes de ir a comer nos tomamos el daikiri y mojito reglamentarios en el Bar circular anteriormente citado.

Nos fuimos al buffet a comer y por cierto muy bueno y los camareros muy amables, a partir de este día siempre nos reservaban los mismos camareros los sitios elegidos por nosotros y a su vez nosotros les compensábamos su servicio con algún euro.


Estos días nos dedicamos a descansar, hacer algo de turismo de interior, comer y beber, uno de los días tomamos un taxi típico de Cuba y nos acercamos a la ciudad de Varadero. En la ciudad visitamos los múltiples mercados de artesanía y souvenirs.


Nuestro plan para hoy es ir en catamarán a Cayo Blanco y en el camino parar en un delfinario a mar abierto y la siguiente parada fue en unos corales para hacer snorkel, para esta excursión nos levantamos a las 7:00 para ducharnos y prepararnos para ver a los delfines, nos fuimos a desayunar y salimos sobre las 8:40 a montar en el autocar que nos llevaría junto a otros turistas hasta el puerto deportivo, el autocar nos recogió sobre las 9:00 de la mañana ya con gente de otros hoteles y después de recogernos a nosotros siguió el recorrido por otros hoteles para recoger más personas.

Una vez estabamos todos en el autocar nos llevaron al puerto para embarcamos en un catamarán en el que comenzamos a navegar y nos fue presentada la tripulación, nos fueron explicando en que consistía la excursión para seguidamente abrir el bar ofreciéndonos ron, whisky, coca cola, ginebra, naranjadas, etc…, el que quiso empezó a beber pero nosotros nos abstuvimos pues hacia poco que habíamos desayunado y no teníamos ganas de momento, nos sentamos detrás del piloto del catamarán pero cuando empezó el sol a calentar nos fuimos a sentar a la parte delantera sobre la red disfrutando en primera línea de la navegación y de los manglares que hay por la zona, así que después de una hora larga de travesía en alta mar llegamos a las piscinas o acuario gigante dónde tienen a los delfines para disfrute de los turistas, este recinto tiene como un kilometro y tenía construcciones de hormigón armado y hierros debido al problema de huracanes y tempestades.

Como había varios catamaranes llenos de turistas y el nuestro llevaba bastantes personas formaron 2 grupos, a nosotros nos tocó el 1º y estuvimos como ½ hora bañándonos con los delfines acariciándolos y jugando con ellos, grabé e hice fotos con los delfines a Carmen ya que yo me quedé con el video, cámara, ropa, salió del agua este grupo y entró el otro, cuando terminaron pudimos hacernos fotos junto con los delfines las cuales previo pago nos las entregaron posteriormente en el hotel.

Después nos dirigimos con el catamarán a Cayo Blanco que esta como a una hora de navegación y en el camino hicimos parada para los que quisieron hacer snorkle prestándoles la tripulación del barco las gafas y aletas para bucear.

Llegamos a Cayo Blanco y nos llevaron directamente a un restaurante en la misma playa con una especie de comedor gigante cubierto con hojas de palmera muy típico del Caribe, allí te sirven en la mesa dos tipos de platos langosta o pollo con patatas, yo pedí langosta y guarnición con arroz y frijoles, bebida lo que quisimos cafés y ron lo que quisimos, también había una orquesta tocando la típica música caribeña al terminar de comer pudimos ir a disfrutar de la playa esta si era espectacular, arena blanquísima sin oleaje y el agua nos llegaba por los tobillos durante muchos metros, etc… al llegar y contemplarla pareció que entrábamos en el paraíso, el agua de un color verde con dos tonos distintos y ni un alga por ninguna parte, en una palabra maravilloso, había mucha gente ya que estaban fondeados bastantes barcos repletos de turistas, pero eso sí todos los turistas se nos notaba porque teniamos las pulseritas en la muñeca.

Más tarde nos llamaron para regresar a puerto, eran como las 16:40 y llegamos a Varadero para montarnos en los autocares a las 17:30 dónde nos recogieron y nos llevaron a cada uno a nuestro hotel respectivo para ducharnos y salir a cenar.




LA HABANA

Madrugamos sin necesidad de despertador pues amanecía pronto y anochecía también antes que en España, desayunamos a base de frutas (piña, papaya, mango y plátano) huevos, tostadas con mantequilla y mermelada, zumo natural de fruta y un café exquisito, este día lo íbamos a dedicar a conocer La Habana, sus calles con sus edificios casi en ruinas aunque muchos de ellos ya están reformados y por supuesto la historia del Malecón, la Catedral, la Bodeguita del Medio, etc…

Como en la excursión anterior nos fuimos en autocar a recoger a otros turistas que estaban en otros hoteles y a medio camino de Varadero hacia La Habana hicimos una parada obligatoria en el Mirador de Bacunayagua que está situado en el mismo borde de la carretera de Varadero a medio camino más o menos, desde el mirador se tiene una vista preciosa del valle situado a un costado y del viaducto que hay un poco más adelante, hacia las 12:00 pasamos por Varadero y una cosa curiosa que nos llamó la atención fue que a la misma entrada de Varadero aparece una valla publicitaria, bien, más que publicitaria yo diría propagandística de las bondades del régimen en la que dice literalmente, y en un tamaño de 30 x 5 m todo lo que aquí se recauda es para el pueblo, cuanto menos le deja a uno pensativo durante un rato.

Comenzamos nuestra visita por La Habana Vieja en el Capitolio, un imponente edificio inspirado en el Capitolio de EEUU que fue construido en un principio para albergar el congreso de la República de Cuba. Justo al lado del Capitolio se encuentra el Gran teatro de La Habana, un espectacular edificio que albergaba la antigua Casa de Galicia. En esa misma acera también se encuentra el Hotel Inglaterra, el hotel más antiguo de La Habana en cuya terraza exterior se reunían los miembros independentistas cubanos y donde se fraguo parte de la revolución. Justo al lado se encuentra el Hotel Telégrafos, con una cafetería en su patio interior que tenía aire acondicionado, algo que en Cuba se agradece bastante, fuimos a visitar el Museo de la Revolución la entrada cuesta 5 CUC pero aquí sí creo que merece la pena pagarlos pues es la historia del país y siempre con una visión muy sesgada y falta de objetividad pero al fin y al cabo es su historia (se suele decir que la historia siempre la escriben los vencedores) el museo está compuesto sobre todo por documentos, fotos y bastantes objetos y relata todos los acontecimientos que han marcado la historia de la isla desde los tiempos de la colonización española hasta los más recientes, después del museo pasamos por delante del impresionante edificio de la Embajada española situado en un lugar privilegiado, se nota que no hay tanto resentimiento hacia los antiguos colonizadores.

Luego nos llevaron hasta la Habana Vieja y nos sorprendió mucho el mal estado en el que están casi todas las construcciones de la ciudad, son edificios imponentes de principios de siglo pero que no tienen ningún tipo de cuidado ni restauración, viéndolo en vivo uno se puede hacer una idea de lo que debió de ser esta ciudad en los comienzos del siglo XX, todos los edificios del centro tienen valor arquitectónico y son preciosos pero repito, todos necesitan una rehabilitación urgente y muchos de ellos ya han perdido cornisas, balcones, ventanas, algo está haciendo la UNESCO y el famoso Restaurador de la Habana pero ni todo el dinero llega donde tiene que llegar ni es suficiente.

Paseamos durante toda la mañana por el centro visitando entre otras cosas, el Callejón de Hamel en nuestro paseo llegamos a la Casa de Cantabria en La Habana y entramos a comer, en las paredes cuelgan emblemas, banderas y fotos de diversos municipios de la provincia despues de comer fuimos a la calle
Obispo, una de las calles más comerciales y transitadas de la ciudad, aunque antes de la calle Obispo pasamos por el Edificio Bacardí ubicado en la Avda de Bélgica nº 261, este edificio fue la sede de la mítica compañía ronera. En la calle Obispo se encuentra el Ministerio de Finanzas y Precios Justos y el Hotel Ambos Mundos, el hotel donde residió el escritor Ernest Hemingway. Esta calle finaliza en la Plaza de Armas, una preciosa plaza en la que se encuentra el Palacio de Capitanes, donde residió la primera autoridad de La Habana y el famoso Templete, que es el lugar donde se fundó la ciudad. La plaza esta repleta de vegetación con el impresionante Castillo de la Real Fuerza en uno de sus laterales, a continuación llegamos hasta la Plaza de la Catedral (sin duda la plaza más auténtica de La Habana) son casi todas calles peatonales con bastante gente por ellas en las que te puedes encontrar a los más variados personajes disfrazados de cualquier guisa con la intención de que les des alguna moneda por hacerte la foto con ellos. En esta plaza pudimos ver a las típicas cubanas habaneras, con unas especies de turbantes en el pelo, sus faldas largas multicolores y un puro en la boca. Aquí se encuentra la Catedral de La Habana, un edificio del siglo XVIII, de estilo barroco y dos campanarios laterales asimétricos, en el que estuvo enterrado Colón.

Como no, fuimos a la
conocidísima bodega La bodeguita del Medio que se encuentra en la calle Empedrado 207. En esta bodeguita es el lugar donde el escritor Ernest Hemingway se tomaba los famosos mojitos cubanos. La bodeguita es muy pequeña y está repleta de turistas por lo que hacernos un hueco en ella, fue toda una odisea, nos tomamos el mojito en la Bodeguita aunque decepciona un poco pues se trata de un local de no más de 10 m² abierto al exterior en el que en menos de tres metros de barra hay cinco camareros inusualmente rápidos preparando mojitos y en el que te clavan una pasta por tomar cualquier cosa.

Nos fuimos andando para tomar el famoso daiquíri de El Floridita  calle Obispo nº 557, uno de los lugares preferidos por Hemingway, el daiquiri estaba más bueno que el mojito de La Bodeguita del Medio, pero era igual de caro. En la parte de la barra donde se situaba el famoso escritor, se encuentra una escultura del mismo. También nos tomamos un daikiri en la terraza exterior del Hotel Nacional con unas vistas del Malecón alucinantes.




Por la tarde nos acercaron hasta la zona de la Plaza de la Revolución y la Necrópolis Cristóbal Colón ambas en la misma zona de Vedado, la Plaza de la Revolución preside un imponente monumento a José Martí esta plaza, que en realidad no tiene mucha forma de plaza pues es una explanada inmensa y es el lugar que habitualmente utiliza la propaganda del partido para congregar a los fervorosos ciudadanos que acuden voluntariamente y entusiasmados a aplaudir los logros del Régimen Revolucionario representado por la figura del compañero Fidel, justo enfrente del monumento se encuentra el famoso edificio del Ministerio del Interior con la imagen del Che y el edificio del Ministerio de Comunicaciones con el mural de un señor que juraría que era  Fidel, sin embargo realmente no representaba al mandatario cubano sino a Camilo Cienfuegos un héroe independentista cubano.

Andamos un poco por el Malecón (8 km de longitud) dirección Vedado. El Malecón es una avenida asfaltada y un paseo de cemento con muy poco encanto que desprendía un calor sofocante. Caminamos hasta Plaza 13 de Marzo, a la altura del impresionante edificio de la Embajada Española, el Castillo de San Salvador de la Punta y el Túnel de La Habana, se ubica el Monumento a Máximo Gómez. Por esta zona también se encuentran los restos de la antigua muralla, el Museo de la Revolución y el Memorial Granma situado en la Avda. de las Misiones y Avda. Zulueta. Pasamos por delante del Monumento a Calixto García llegando hasta la Sección de Intereses Estadounidenses un edificio de varias plantas, moderno y celosamente custodiado por militares cubanos con garitas en la propia acera, más adelante y justo delante del edificio de la Sección se sitúan unos cuantos mástiles cada uno con una bandera negra a distintas alturas y justo detrás la Tribuna Antimperalista toda una simbología política y es curiosa la colocación de los mástiles de las banderas negras a distintas alturas, según la versión oficial quieren significar algo así como un homenaje a las víctimas del imperialismo aunque la verdadera intención es ocultar a la vista los mensajes políticos que desde una pantalla electrónica situada en el edificio americano se emiten frecuentemente.

Continuamos por el malecón hasta el Monumento a las víctimas del Maine justo delante del precioso edificio del Hotel Nacional eran ya casi las 8 de la tarde y nuestros pies estaban destrozados y volvimos al autocar para emprender rendidos la vuelta a Varadero, fue una de las excursiones que esperaba hacer con más ilusión y cumplido el sueño de conocer La Habana ahora nos toca descansar en la playa.

VARADERO
Madrugamos y bajamos como siempre al buffet a desayunar y el hecho de estar en un Resort implica que vienes a descansar y aprovechar para hacer alguna que otra excursión como la de ir en coche de caballos a unas cuevas cercanas que eran antiguas guaridas de piratas o ir a Varadero y volver en un taxi de época o cenar en Casa Dupont en plan recién casados ya que te vienen violinistas a tocar a tu lado mientras cenas, otra cena en otro de los restaurantes temáticos y más música cubana en directo, mientras y relajados nos acomodamos en el bar del hotel y a esperar a que el camarero tipo película Casablanca con grandes patillas ya amigo nuestro nos sirva lo de siempre, eso sí mucho mojito y mucho daikiri, pero lo curioso de estas bebidas allí en Cuba es que no te pones enfermo debido quizás al calor, sudor o lo que sea.

Y a dormir que al día siguiente empezamos a hacer las maletas.

VUELTA A ESPAÑA
Día totalmente de transición pues hay que matar el tiempo paseando por la playa del Resort y haciendo las últimas comprillas como una gran caracola que compramos a un pescador en la misma playa, pegarnos el últimos mojitos y daikiris y después preparamos las maletas y a esperar el chófer para ir hasta el aeropuerto de la Habana.

Llegado el último día, esperamos el chófer que nos llevaría al aeropuerto de La Habana, este llegó hora y media más tarde, por lo que tardamos dos horas y media en llegar al aeropuerto. Una vez en el aeropuerto tuvimos que esperar una larguísima fila de una hora y media para facturar ya que los cubanos tienen un ritmo de trabajo distinto que los europeos. Después de facturar guardamos otra cola para pagar el impuesto de los 25 cuc, y tras esto accedimos a las puertas de embarque pasando primero un control de documentación de aproximadamente una hora. Por último pasamos el típico control que hay que pasar en todos los aeropuertos. Total que entre una cosa y otra, desde que salimos del hotel hasta que nos montamos en el avión pasaron unas 6 horas. Después nos quedarían nueve horas de vuelo.

Tuvimos que esperar pacientemente a que saliera el vuelo que llevaba algo de retraso debido a que llegaba un personaje de un gobierno vecino, gastamos los últimos CUC que nos quedaban y comimos un tentenpie para prepararnos para el viaje.

El vuelo salió más o menos a las 21:00 horas y en nuestro caso nos pasamos casi las diez horas de vuelo hasta París durmiendo y despertandonos tan sólo para avituallarnos.


CONCLUSIÓN DE MI VISITA A LA HABANA Y VARADERO

La Habana, sin ser una ciudad bonita ya que es una ciudad absolutamente decadente, creo que es una ciudad que hay que conocer al menos una vez en la vida. Es una ciudad estancada en el pasado, totalmente atípica, cuyos habitantes gozan simpatía a raudales. En cuanto a Varadero es una región playera repleta de hoteles que lo único que puede ofrecer es sol y playas no muy paradisíacas. Si vais buscando este tipo de playas yo iría a los Cayos, auténticas playas paradisíacas no muy masificadas, de fina arena blanca y aguas turquesas.

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